Será que he decidido
que no te quiero,
Que la vida parte al
destierro,
Y que me he
prohibido mirar hacia atrás.
Será que te he
olvidado pero es mentira,
Que el aire canta
por Sabina,
Y que ahora soy una
estatua de sal.
Será que dueles
aunque no seas nadie,
Que soy un perro
‘tirao’ en la calle,
Y que la brisa, no
sabe a dónde va.
Será que me frustra
perderte del todo,
Que hay un principio
de todos modos,
Y que todo inicio
sale de un final.
Será que soy un
tonto que no te entiende,
Que somos viento de
poniente,
Y que ardemos
incluso al borde del mar.
Será que esto no es
lo último que te escribo,
Que podría
escribirte un libro,
Y que tu huella, no
se puede borrar.
Será que las
promesas no son promesas,
Que, aún así, las
palabras pesan,
Y que por eso… no te
quiero olvidar.